Descripción del proyecto

Outer Wilds

El viaje verdadero hacia el descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos. – Marcel Proust

Escrito por ivb | @gamefeeles | 10/08/2019

Outer Wilds, el juego que hoy nos ocupa, es una obra de exploración espacial en tres dimensiones desarrollada por Mobius Digital y publicada por Annapurna Interactive. En ella se nos presenta un sistema solar a escala para explorar, pues resulta que el personaje que controlamos va a embarcarse en su primer viaje interplanetario y estamos aquí para acompañarle. Para ello contamos con una nave espacial algo rudimentaria y un par de herramientas enfocadas a la exploración como linternas, detectores de ondas y cámaras sonda.

Al contrario que en muchos juegos del género, aquí no se da nada por sentado y se premia la exploración, la observación y la experimentación a cada paso que das. No hay dos puzzles que se repitan y el mundo insta siempre a pensar con creatividad y a fijarse en lo que vas encontrando. Por ello veo símiles muy claros entre esta obra y el proceso de descubrimiento que se da en la realidad, pues me ha permitido vivir en mis carnes la alegría de hacer hallazgos revolucionarios gracias a un mundo que hace todo lo posible por reflejar el amor por la aventura y las grandes revelaciones.

También me ha recordado una época de dudas y desazón existencial, cuando ver más allá de mi era un esfuerzo titánico porque todo empezaba y terminaba en lo que creía que el mundo me quería ocultar. En ese período me ayudaron mucho amigos, familia y una nueva forma de ver las cosas que fui descubriendo poco a poco gracias a obras como “Solo el asombro conoce”, escrito por Marco Bersanelli, Mario Gargantini y repleto de citas de grandes científicos de la historia de la humanidad. Así que jugando Outer Wilds algo hizo click en mi cabeza y vi tantos paralelismos que decidí escribir una entrada siguiendo la estructura de capítulos de este libro de filosofía científica (los cuales son asombro, observación, experimento, descubrimiento, certeza, signo y finalidad), incluidas unas cuantas citas del mismo. Sin más dilación, dentro entrada.

Gracias por leer, gracias por jugar, gracias por crear.

Asombro

“Quien ha llegado al punto de no maravillarse ya por nada demuestra simplemente que ha perdido el arte de razonar y de reflexionar”

MAX PLANCK

“La misma emoción, el mismo respetuoso temor, el mismo misterio vuelve a aparecer una y otra vez cuando miramos algo con suficiente profundidad”

RICHARD FEYNMAN

“La misma emoción, el mismo respetuoso temor, el mismo misterio vuelve a aparecer una y otra vez cuando miramos algo con suficiente profundidad”

RICHARD FEYNMAN

Nos encanta ser autómatas. Nuestro ritmo de vida y las complicaciones del día a día logran hacernos percibir cualquier grado de introspección como un esfuerzo innecesario. Tendemos a existir sin ver ya que todo lo que no sirve para resolver los dilemas inmediatos, como pagar las facturas o proteger nuestros egos ante cualquier injerencia, es visto como una carga que dificulta la resolución de estos problemas.

Evitamos reconocer el mundo en el que vivimos, tomando su fruto mientras damos por sentado su existencia. Al no querer ver terminamos creyendo que por habitarlo ya merecemos algo, actitud con la que se pierde la capacidad de asombro y empezamos a marchitarnos.

Prevenir esto es tan sencillo como darse cuenta que el mero hecho de despertar y ver un nuevo día es una oportunidad para maravillarse ante la simple existencia. Ser capaces de mirar la realidad por lo que es facilita la admiración de quien sabe que el cosmos puede revelarnos algo de nosotros mismos si nos abrimos a él. Mirar hacia el abismo de lo desconocido es otra oportunidad para dejarse sorprender, pues el simple hecho de contemplar su existencia nos da un lugar en el universo. El otro existe e importa, porque yo existo en relación a ese misterio vivo.

Nos encanta ser autómatas. Nuestro ritmo de vida y las complicaciones del día a día logran hacernos percibir cualquier grado de introspección como un esfuerzo innecesario. Tendemos a existir sin ver ya que todo lo que no sirve para resolver los dilemas inmediatos, como pagar las facturas o proteger nuestros egos ante cualquier injerencia, es visto como una carga que dificulta la resolución de estos problemas.

Evitamos reconocer el mundo en el que vivimos, tomando su fruto mientras damos por sentado su existencia. Al no querer ver terminamos creyendo que por habitarlo ya merecemos algo, actitud con la que se pierde la capacidad de asombro y empezamos a marchitarnos.

Prevenir esto es tan sencillo como darse cuenta que el mero hecho de despertar y ver un nuevo día es una oportunidad para maravillarse ante la simple existencia. Ser capaces de mirar la realidad por lo que es facilita la admiración de quien sabe que el cosmos puede revelarnos algo de nosotros mismos si nos abrimos a él. Mirar hacia el abismo de lo desconocido es otra oportunidad para dejarse sorprender, pues el simple hecho de contemplar su existencia nos da un lugar en el universo. El otro existe e importa, porque yo existo en relación a ese misterio vivo.

En Outer Wilds existir es reconocer el lugar que habitamos dentro del juego. El planeta del que partimos se conecta con los demás cuerpos celestes del sistema solar, formando una maquinaria que nos incita a descubrirla. Con herramientas rudimentarias, el jugador puede afrontar su entorno con la mirada de un niño y penetrar en él como quien ahonda dentro de sí.

La diferente composición y aspecto de los astros llama a la curiosidad, pero verlos en movimiento, como afanados por ir a algún lugar, invita al asombro. ¿Adónde va ese cometa que se esconde entre las estrellas? ¿Qué misterios oculta la arena de ese planeta tan cercano al sol? Antes incluso de plantearte estas preguntas intuyes el mundo como ese abismo misterioso, pues al levantar la vista hacia el cielo, como empiezan todas las partidas, este sugiere la posibilidad del descubrimiento.

En Outer Wilds existir es reconocer el lugar que habitamos dentro del juego. El planeta del que partimos se conecta con los demás cuerpos celestes del sistema solar, formando una maquinaria que nos incita a descubrirla. Con herramientas rudimentarias, el jugador puede afrontar su entorno con la mirada de un niño y penetrar en él como quien ahonda dentro de sí.

La diferente composición y aspecto de los astros llama a la curiosidad, pero verlos en movimiento, como afanados por ir a algún lugar, invita al asombro. ¿Adónde va ese cometa que se esconde entre las estrellas? ¿Qué misterios oculta la arena de ese planeta tan cercano al sol? Antes incluso de plantearte estas preguntas intuyes el mundo como ese abismo misterioso, pues al levantar la vista hacia el cielo, como empiezan todas las partidas, este sugiere la posibilidad del descubrimiento.

Observación

“La historia de las ciencias naturales puede resumirse como la creación de ojos cada vez más perfectos en un cosmos en el que siempre queda algo nuevo por ver”

PIERRE TEILHARD DE CHARDIN

“No es posible observar verdaderamente un objeto si al enfrentarse con él no se satisface un genuino interés”

MARCO BERSANELLI / MARIO GARGANTINI

“No es posible observar verdaderamente un objeto si al enfrentarse con él no se satisface un genuino interés”

MARCO BERSANELLI / MARIO GARGANTINI

La maravilla que nace de reconocerse en el mundo y considerar la posibilidad de nuevas cosas por descubrir lleva a la observación. Poniéndose a uno mismo como criterio, el cosmos se vuelve una realidad que puede ser comprendida. Entonces surgen las preguntas, ¿Cómo puedo interactuar con el universo?, ¿qué herramientas tengo a mi disposición que puedan marcar la diferencia?

La mirada se agudiza y empiezan a formarse hipótesis que comprenden tanto el limitado arsenal, como el momento exacto en que se producen transformaciones específicas en el sistema solar. Entonces la obra invita a ser observada y premia al jugador capaz de entender sus rutinas y funcionamiento. Actuar como un autómata lleva al tedio, pues para quien no muestra interés en el espacio que habita, Outer Wilds tiene guardadas horas y horas de frustración.

Se trata de un videojuego que requiere tanto paciencia como compromiso, haciendo indispensable una mirada capaz de transformarse por las exigencias del mundo. Planeando viajes con inteligencia el videojuego se abre ante ti y le muestra sus secretos a quien esté dispuesto a probar cosas distintas. Aquí nada es baladí y todo tiene su razón de ser, por eso observar con atención puede llevar al conocimiento en Outer Wilds.

Experimento

“‘Razonable’ es quien somete la razón a la experiencia”

JEAN GUITTON

“Inventar no es otra cosa que un verdadero encontrar”

ALESSANDRO MANZONI

“Inventar no es otra cosa que un verdadero encontrar”

ALESSANDRO MANZONI

Experimentando es como Outer Wilds vive y muere pues se trata de la interacción principal que alienta. El encuentro con cada astro lleva a reacciones inesperadas que remiten al misterio de una realidad que vive al margen, que funciona sin ti, de tal forma que experimentando con ella se revela su verdadera naturaleza.

Al contrario que con la mayoría de juegos, que buscan dejar muy claro qué efecto tienen en el mundo las acciones de tu avatar, se pretende que el jugador no sepa la utilidad de sus actos hasta que no ha observado lo suficiente su entorno y experimentado con él. Es la forma en la que el título se asegura de construir un lugar con agencia propia. Una especie de alteridad que rehuye la artificiosidad previsible de las interacciones obvias que siempre producen los mismos resultados.

Ejemplos claros de esto son los plataformas o los juegos de disparos, donde la acción principal sirve para evitar obstáculos en el primer caso y volarle la cara a todo lo que se mueve en el segundo. Aquí, exceptuando la nave en sí y un traje espacial, se te da herramientas que en un primer instante parecen afectar al mundo de una forma anecdótica. Como una sonda que te permite sacar fotografías o un instrumento para detectar frecuencias a grandes distancias. Si decides experimentar con ellas después de haber descubierto alguna propiedad de ese particular universo terminas viendo que no todo es lo que parece en un análisis superficial.

Descubrimiento

“[…] cuando uno hace un descubrimiento siente una enorme gratitud, experimenta una sorpresa, porque nada está inerte, todo vive, todo es un acto de agradecimiento”

LUIGI GIUSSANI

“El misterio eterno del mundo es su inteligibilidad… El hecho que es comprensible resulta un milagro”

ALBERT EINSTEIN

“El misterio eterno del mundo es su inteligibilidad… El hecho que es comprensible resulta un milagro”

ALBERT EINSTEIN

El orden del cosmos obedece a sus propias leyes y en Outer Wilds eso no es distinto. Todas las herramientas de las que dispones desde el minuto 1 son más que suficientes para llegar a los confines de ese sistema solar, aprender cómo funciona es cuestión de hallar su sentido.

El descubrimiento en esta obra produce una de las alegrías más plenas que he tenido el placer de experimentar en un videojuego. Ver que todo lo que sucede en ese universo está relacionado es testimonio de la vida de la que participa.

Cual arquitecto invisible, los desarrolladores han creado un mundo hecho a mano que está pensado para funcionar como un reloj cuyos engranajes se conectan entre sí de formas que vale la pena averiguar. Encontrarse con relaciones ocultas entre elementos de juego remite a una realidad viva cuya presencia invade cada rincón explorable, maravillando a quien osa profundizar en ella.

Certeza

“Cuando finalmente uno alcanza una certeza, su alegría es una de las más grandes que puede percibir el alma humana”

LOUIS PASTEUR

La certeza de que existes nace de la certeza del cosmos. Este se mueve y tú con él, reconociendo la firmeza del suelo bajo tus pies o la levedad del espacio. Toda nueva partida se presenta como un sueño, pero cada cambio en el sistema solar puede resultar una amenaza bien real. La escala y fuerza de los desastres naturales cementan tu presencia en el mundo junto a sus sistemas, que funcionan como una maquinaria perfecta. Todo canta: “Este lugar existe, estás en él y merece la pena desentrañar su misterio.”

El descubrimiento también forma parte de esa convicción, consolidando el entorno como una realidad viva. Saber que todo funciona y está relacionado nos hace participar de una seguridad alegre, propia de una existencia inteligible. Incluso sin un entendimiento total, cada pequeño avance nos permite intuir del universo la forma que ya tenía en primer lugar. Esa es la mayor certeza que se puede tener.

Signo

“Los que por los bienes visibles no han descubierto al que es,

ni por la consideración de sus obras han reconocido al artífice.

En cambio tomaron por dioses, rectores del mundo,

al fuego, al viento y al aire sutil; a la bóveda estrellada,

al agua impetuosa y a los luceros del cielo.

Pues si embelesados con su hermosura los tuvieron por dioses,

comprendan cuánto más hermoso es el Señor de todo eso,

pues fue el mismo autor de la belleza el que lo creó.

Y si tal poder y energía los llenó de admiración,

entiendan cuánto más poderoso es quien los formó;

pues en la grandeza y hermosura de las criaturas

se deja ver, por analogía, su Creador.”

LIBRO DE LA SABIDURÍA

Entonces, ¿a qué viene la satisfacción de reconocer un mundo bien construido? El cosmos me reclama si permanezco atento a él. Me remite a una realidad externa que me identifica si, observando y experimentando, participo del asombro de la certeza de que hay algo en vez de nada.

¿De qué es signo este lugar que participa del sentido? El hombre se refleja en todo cuanto ve pero las cosas también se reflejan en él. ¿Contiene en sí parte del misterio de todo cuanto existe? Si te lanzas a la aventura no es difícil descubrir que preguntarse sobre la creación tiene mucho que ver con preguntarse sobre uno mismo y viceversa. Es entonces cuando la humanidad y lo que es externo a ella se presentan como signo uno del otro.

Entonces, ¿a qué viene la satisfacción de reconocer un mundo bien construido? El cosmos me reclama si permanezco atento a él. Me remite a una realidad externa que me identifica si, observando y experimentando, participo del asombro de la certeza de que hay algo en vez de nada.

¿De qué es signo este lugar que participa del sentido? El hombre se refleja en todo cuanto ve pero las cosas también se reflejan en él. ¿Contiene en sí parte del misterio de todo cuanto existe? Si te lanzas a la aventura no es difícil descubrir que preguntarse sobre la creación tiene mucho que ver con preguntarse sobre uno mismo y viceversa. Es entonces cuando la humanidad y lo que es externo a ella se presentan como signo uno del otro.

Los videojuegos remiten a mundos creados por el hombre y estos remiten a la humanidad de sus artífices. Esto es especialmente cierto en Outer Wilds, donde todo está pensado para ser descubierto, poniendo énfasis en la exploración de un lugar que termina por ser signo de la ilusión por la aventura de sus creadores. Pero, ¿por qué hay ilusión en primer lugar? ¿Cómo es posible reconocerse en el ojo del universo?

Esta obra hace todo lo posible para que cada planeta se vea como una oportunidad para que el jugador descubra su lugar en el mundo del juego. Cada elemento está puesto con un cuidado que hace imposible no intuir el panorama general. Como contrapartida esto hace que todo se vea algo artificial, destacando los lugares que visitas como confeccionados por una mano juguetona en vez de una naturaleza insondable. Aún y así, esto puede entenderse como la forma que tiene el creador de acercarse al jugador. El mundo no es solo una caja de juguete, sino un reflejo de esa humanidad que busca ilusionada por encontrarse en un universo que la refleja. (spoilers importantes a partir de este punto)

Los videojuegos remiten a mundos creados por el hombre y estos remiten a la humanidad de sus artífices. Esto es especialmente cierto en Outer Wilds, donde todo está pensado para ser descubierto, poniendo énfasis en la exploración de un lugar que termina por ser signo de la ilusión por la aventura de sus creadores. Pero, ¿por qué hay ilusión en primer lugar? ¿Cómo es posible reconocerse en el ojo del universo?

Esta obra hace todo lo posible para que cada planeta se vea como una oportunidad para que el jugador descubra su lugar en el mundo del juego. Cada elemento está puesto con un cuidado que hace imposible no intuir el panorama general. Como contrapartida esto hace que todo se vea algo artificial, destacando los lugares que visitas como confeccionados por una mano juguetona en vez de una naturaleza insondable. Aún y así, esto puede entenderse como la forma que tiene el creador de acercarse al jugador. El mundo no es solo una caja de juguete, sino un reflejo de esa humanidad que busca ilusionada por encontrarse en un universo que la refleja. (spoilers importantes a partir de este punto)

Finalidad

“No cesaremos de explorar

Y el fin de nuestra búsqueda

Será llegar al punto de partida

Y saber cuál es nuestro lugar

Por primera vez”

THOMAS S. ELLIOT

Outer Wilds se plantea estas cosas al poner como destino final del viaje el ojo del universo, inicio y fin de todas las cosas. Allí el juego recoge nuestras experiencias mostrándonos los personajes que hemos ido encontrando, para acabar con todos interpretando la versión completa del tema principal del juego. Como una oda a la aventura o una oración sobre el valor del descubrimiento, la obra plantea la música como expresión última de la pasión por el viaje.

Es interesante ver como el juego racionaliza ese encuentro con el ojo del universo, intentando comunicar, a través de ideas comprensibles, la forma en que conocemos todo cuanto nos rodea. La música refleja un estado del alma y, poniéndola en primer lugar, nos transmite la importancia de una actitud acogedora ante la infinitud del cosmos. Pues solo así se puede empezar a dar sentido de la realidad.

Outer Wilds se plantea estas cosas al poner como destino final del viaje el ojo del universo, inicio y fin de todas las cosas. Allí el juego recoge nuestras experiencias mostrándonos los personajes que hemos ido encontrando, para acabar con todos interpretando la versión completa del tema principal del juego. Como una oda a la aventura o una oración sobre el valor del descubrimiento, la obra plantea la música como expresión última de la pasión por el viaje.

Es interesante ver como el juego racionaliza ese encuentro con el ojo del universo, intentando comunicar, a través de ideas comprensibles, la forma en que conocemos todo cuanto nos rodea. La música refleja un estado del alma y, poniéndola en primer lugar, nos transmite la importancia de una actitud acogedora ante la infinitud del cosmos. Pues solo así se puede empezar a dar sentido de la realidad.

La obra también da valor a la presencia de otras personas, como testimonios del viaje que emprendemos. Esa alteridad que se muestra en todo momento a través de la presencia del mundo, se ve personificada en el ojo del universo mediante esos personajes que han ido apareciendo a lo largo de la aventura.

Esta melodía, tocada junto a quienes reconocemos como iguales, es dadora de vida. Como un manantial que rebosa del don de la existencia, se derrama sobre un cosmos moribundo, haciendo posible su renacimiento. Entonces la pregunta permanece, ¿cuál es el propósito de todo esto?

Quizás encontremos reposo en el Otro, quizás sea ese nuestro destino a pesar de la finitud de nuestra mirada. También puede ser que esa conexión trascendente con el mundo dure tan solo un instante, pero un instante que da vida a quien vendrá. Como acto de entrega, caridad de tal amor y lucidez que es capaz de salvar cuanto existe.

O quizás seamos como esos autómatas que nacen para morir, esperando eternamente una respuesta. Sin ponerse en juego, sin lanzarse a buscarla.

La obra también da valor a la presencia de otras personas, como testimonios del viaje que emprendemos. Esa alteridad que se muestra en todo momento a través de la presencia del mundo, se ve personificada en el ojo del universo mediante esos personajes que han ido apareciendo a lo largo de la aventura.

Esta melodía, tocada junto a quienes reconocemos como iguales, es dadora de vida. Como un manantial que rebosa del don de la existencia, se derrama sobre un cosmos moribundo, haciendo posible su renacimiento. Entonces la pregunta permanece, ¿cuál es el propósito de todo esto?

Quizás encontremos reposo en el Otro, quizás sea ese nuestro destino a pesar de la finitud de nuestra mirada. También puede ser que esa conexión trascendente con el mundo dure tan solo un instante, pero un instante que da vida a quien vendrá. Como acto de entrega, caridad de tal amor y lucidez que es capaz de salvar cuanto existe.

O quizás seamos como esos autómatas que nacen para morir, esperando eternamente una respuesta. Sin ponerse en juego, sin lanzarse a buscarla.