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Meditations: Marzo

Jugar, agobiar y experimentar.

Escrito por Xabier Esquíroz | @XEsquiroz | 07/03/2018

Meditations es un experimento de Rami Ismail, desarrollador en Vlambeer y creador de juegos como Nuclear Throne y Luftrausers. Su idea, basada en una experiencia suya con un juego cortito, era tener un pequeño juego experimental cada día desarrollado por alguien diferente. Las normas son sencillas: No tiene que tener texto, no debe durar más de cinco minutos y si el jugador no juega ese día tiene que esperar hasta el año siguiente.

Rami ya se está sorprendiendo porque la cuarta parte de los juegos ya han sido subidos al programa. El tiempo avanza rápido. Ya no importa las malas cosas que hayan pasado este mes. Lo único que importa es que el buen tiempo vuelve, la vida sigue y que la meditación mejora y mejora. Han habido tantos y tan buenos que me ha costado hacer una selección, pero aquí la tenéis:

1 de Marzo por Jonatan Van Hove

El 1 de marzo es el día decidido por la ONU para conmemorar el Día contra la Discriminación. Es el tema principal del Meditations y la verdad es que lo representa de una forma muy efectiva… Pero también trillada hasta la saciedad por este mismo motivo. La idea es sencilla: Todos somos iguales por dentro y la apariencia visible no es más que un constructo social que facilita una excusa para el enfrentamiento.

Viajar por el cuerpo humano como si de una adaptación de Viaje Alucinante se tratase cambia por completo la percepción del esqueleto. La caja torácica, por ejemplo, sobrecoge con su alta arquitectura, te permite una buena orientación y sirve de punto central para el “nivel”.  Dejas de entender el esqueleto humano como algo que simplemente existe a entenderlo como un ejercicio de diseño

Sinceramente, la lectura que he sacado de este meditations no era la que en un principio se intentaba demostrar, pero eso no lo hace peor.

21 de Marzo por Malath Abbas por (@maltron3D)

Un fondo negro. Silencio tan solo interrumpido por un reverberación suave y alejada. El impulso de tocar botones está fusionado en nuestro código genético. Necesitaba buscar cualquier ápice de interactividad y al encontrarla con el primer clic, supe de qué trataba la cosa.

Un orbe perfecto, en mitad de la oscuridad iluminaba con verde artificial la zona y la reverberación sufría un incremento notable. Esta situación alienígena, ajena a todo lo natural y conocido, más el agobio inducido a los sentidos provoca una clara tensión. Y esto solo va a más, con cada clic aparecen más y más orbes. Todo indica que situación está a punto de explotar y cuando lo hace, no puedes hacer nada más que reirte.

La iluminación se vuelve clara y los colores más agradables. Los orbes empiezan a rebotar como pelotas de pin-pong. Una suerte de susto que nunca aparece. Una broma agradable que convierte una situación a priori terrorífica en un premio por la curiosidad.

6 de Marzo por Lucas Molina (@AD1337)

La idea de los bonsais es mantener el árbol pequeño mediante técnicas como el podado, el trasplante y el riego. Son una buena forma de meditación así que la idea de hacer un bonsai para el Meditations no es para nada alocada. Sin embargo, al no estar sujetas a las leyes de la naturaleza podemos experimentar con este árbol ciber-espacial de formas diferentes.

Lo lógico sería retirar las hojas con un clic en cuánto estas empiezan a oscurecerse. Y aunque suene una nota de piano uniéndose a la música chill-out del experimento, lo cierto es que no ocurre nada al quedarse el árbol sin hojas. Es solo cuando toda las hojas se oscurecen y caen por su propia cuenta, cuando no interactuamos de ninguna forma, es el momento en el que se elevan hacia arriba y desaparecen de la pantalla.

Es un gran cajón de arena en el que poder hacer muchas cosas con tan solo un árbol. Mi parte favorita fue cuando cree un montón de hojas con diferentes colores. Si le das la vuelta a la imagen acaba siendo un árbol bastante bonito.

29 de Marzo por Liyi Zhang (@zhanlitheonly1)

Al conocer el ajedrez, el Meditations parte con ventaja al tener las normas casi hechas. El peón que controlamos podía tener muchas lecturas (Un elemento de sacrificio, de defensa o hasta de ataque) pero decide ir por algo tan inherente a los videojuegos como el riesgo-recompensa.

Según las normas del ajedrez, el peón solo se puede mover una casilla hacia adelante o en diagonal si es solo para atacar. Nosotros podemos decidir si movernos una o dos, pero si hacemos esto último, el peón se hunde. No te niega el movimiento, pero te castiga al hacerlo. Aprendes a ir casilla a casilla por el largo y anodino camino de baldosas blancas y negras hasta que a lo lejos ves algo diferente.

El camino de baldosas acaba y es sustituido por un bosque. Eres libre de moverte en cualquier dirección. El lento y tedioso camino ha acabado y ahora eres una pieza más poderosa que al principio. Hasta te puedes tirar por un barranco si quieres.

18 de Marzo por Marina Kittaka (@even_kei)

El clásico chiptune tan representativo de las bandas sonoras de videojuegos del siglo pasado empieza a sonar con una agradable y pegadiza melodía. Vas moviendote por un enorme y colorido glitch hasta que una transición familiar te impide seguir viajando. Estamos en un RPG y ahora toca el combate.

Sin embargo, el combate no parece funcionar de forma pulida. Atacamos cuando queremos, el villano solo nos ataca cuando equivocamos y las magias y las curas parecen no agotarse nunca. No se trata de seguir una estrategia sino de seguir el ritmo de la música. Se trata de una celebración sobre el género. Una versión light cuya intención no es buscar una estrategia, sino simple y llanamente, divertirse.