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Meditations: Enero

Ansiedad, frustración y olvido.

Escrito por Xabier Esquíroz | @XEsquiroz | 14/02/2018

Meditations es un experimento de Rami Ismail, desarrollador en Vlambeer y creador de juegos como Nuclear Throne y Luftrausers. Su idea, basada en una experiencia suya con un juego cortito, era tener un pequeño juego experimental cada día desarrollado por alguien diferente. Las normas son sencillas: No tiene que tener texto, no debe durar más de cinco minutos y si el jugador no juega ese día tiene que esperar hasta el año siguiente.

Enero vino y enero se fue. Quedan 11 meses más de este año y, contra todo pronóstico, me siento con ganas de enfrentarme a lo que queda de año. Todos los días antes o después de ponerme a escribir, en la cama o en el escritorio, me pongo el Meditations sin esperar nada en absoluto. Estos son cinco juegos que más me han marcado este mes:

13 de enero por Kimmo Lahtinen (@gimblll)

El creador nos hablaba previo al juego sobre cómo recordaba las tardes que pasaba con su abuela. Yo recuerdo a la mia jugando a las cartas en el centro cívico y acompañándola en el salón de la casa donde había crecido mi padre haciendo como que tomaba café y viendo películas de vaqueros.

Lo curioso de los recuerdos es como funcionan por detalles: pequeñas imágenes estáticas, detalles, olores o ruidos etc. A veces los recuerdos vuelven del olvido gracias a algunas de estas cosas y otras simplemente no las recuerdas nunca más. Hay que hacer un esfuerzo para mantenerlos en nuestra cabeza o como lo refleja el autor: clicando en todos los detalles de la escena entre el chico y su abuela antes de que desaparezcan.  Tarea a priori fácil que poco se va complicando. Los objetos llegan a desaparecer con una rapidez superior a la de tus reflejos hasta que al final, solo se queda lo más importante.

24 de enero por Richard (@nekropants)

Uno de los síntomas de la depresión es la falta de higiene tanto personal como del lugar en el que vivimos. La ansiedad que produce empezar una tarea que parece imposible e inabarcable es capaz de paralizar a quien la sufre. Llegando a provocar una angustia tremenda por algo que ni siquiera ha pasado y que debido a los nervios, no pasará.

El meditations del 24 de enero nos muestra una habitación desordenada, no muy diferente a la de cualquiera de nosotros. La frustración está clara, pero la meditación no trata de frustrarnos sino de mentalizarnos para que vayamos poco a poco. Con un click desaparecen ciertas cosas, a veces tenemos que recolocar otras y de esta forma, podemos acceder a otros desórdenes que había debajo. Con cierta facilidad nos deshacemos del desorden y el juego nos recompensa mostrándonos el antes y el después.

¿Es solo una habitación? Sí, pero es una habitación menos que ordenar.

18 de Enero por Andrew Gleeson

Una de las imágenes que más me han calmado recientemente era la de un barco en mitad de una nevada mar adentro, oscuridad total salvo la luz del barco, copos de nieve enormes cayendo lentamente y ni un ápice de viento. Una escena totalmente mágica.

El juego de aquel dia me recordó totalmente a esa escena: Calma y partículas cayendo hasta que de pronto, las letras A S D F G H J y K aparecen en pantalla. Cada tecla se corresponde a una nota y si las tocas en orden tienes una escala normal. La cosa empieza cuando terminas de tocar todas las notas y te das cuenta de que al rato, las mismas notas suenan en un orden inverso. Vuelves a probar haciéndolo a la inversa esta vez, y vuelve a sonar lo mismo pero al revés.

Es entonces cuando se inicia una conversación musical totalmente extraña con el juego. Empiezas a experimentar con esas notas y te salen melodías simples, pulsas varias teclas a la vez, juegas con los tiempos y el juego te contesta siempre a la inversa. Te diviertes un rato jugando y conversando con el vacío oscuro hasta que llega el momento en el que juego simplemente, se acaba.

21 de Enero por Andy Runyon (@heckmouse)

El meditations del 21 de enero se presentaba con una nota de amor a su madre en el que le pedía que le perdonara por olvidarse de su cumpleaños (que también cumplia años ese mismo día). No fue para mi sorpresa cuando me encontré que el meditations de aquel día era un snake, el mismo juego que tenían los nokia.

Este se controlaba diferente no obstante, se controlaba tanto la dirección como el movimiento. Si comias una fruta te hacías un poco más grande, pero el objetivo no era comer lo mas que pudieras sino adoptar una forma que te indicaba. El juego se complicaba cuando comías una fruta de color diferente y adoptar la forma que te mostraban se volvía una tarea de dificultad exponente.

Si ya nos costaba con una fruta diferente, imaginate con 8. Cuanto más cosas tenemos en la cabeza, más rápido se nos olvidan otras.

16 de Enero por Zk’ (@salierus)

Este experimento, es el experimento que más me marcó personalmente de entre todos debido a que me hizo recordar a una historieta que escribí hace varios años en el que un arquitecto se recluía en su sótano para construir, sin mucha efectividad, castillos naipes. En su momento me parecía una analogía bastante interesante pero ni de lejos pensé que el mundo de la interactividad pudiera expresarlo mejor.

La frustración por no conseguir lo que quieres por mucho esfuerzo que le pongas, la incomodidad por un control que no responde cuando tu lo pides ni de la forma en la que tu quieres, el miedo que sientes al ver que hay cosas que se escapan a tu control… Todo con un pájaro encerrado en una jaula que intenta escapar volando.

Uno esperaría que al final tras muchos intentos clicando el ratón lo acabarás consiguiendo, justo cuando no creáis que podía ir a peor, el castillo de naipes se derrumba, el suelo se rompe y caes al vacío viendo como todos los demás pájaros se encuentran en la misma situación.