Stories Untold y la tensión dramática 2018-01-21T22:01:04+00:00

Project Description

Stories Untold y la tensión dramática

Como llegar al clímax emocional a través de interfaces obtusas.

Escrito por ivb | @ivb_1973 | 15/10/2017

De todos los elementos que conforman una historia los más importantes suelen ser los que permiten conectar con un público determinado. Así, puedes contar algo en un mundo con una coherencia interna muy bien construida, unos efectos especiales impresionantes y un mimo inusual por la creación de escenas que no llegará a ninguna parte sin un discurso que conecte con alguien. En este sentido suele ayudar tener personajes creíbles o resonancia temática entre lo que se cuenta y lo que el público experimenta, de entre muchas otras cosas. Pero, en definitiva, es importante tener claro el ritmo de tu obra para saber en cada momento donde se encuentra el espectador y poder jugar con lo que sabe y siente en cada instante. De esta forma se logra que la persona quede conectada en un estado de inmersión absoluta con la obra que tiene enfrente.

Para ello es muy importante la relación entre tensión y liberación emocional. Lo primero permite que como sujeto te hagas preguntas sobre lo que vendrá a continuación y lo segundo es lo que permea toda catarsis, clímax o expresión emocional cualquiera de quien disfruta de la obra en cuestión.

Stories Untold logra esta relación con interfaces realmente obtusas.

En primer lugar muestra, a lo largo de sus 4 episodios, distintos dispositivos de los años 80 cuyo control supone una dificultad en sí mismo y te lanza a resolver un conjunto de situaciones con dichas herramientas para a continuación transformar la relación del jugador con su entorno.

Esta estructura básica permite traducir el reto de comprender los distintos aparatos y resolver lo que se pide de ellos en tensión y cualquier giro posible en una liberación emocional. Por pura diferencia entre estar rompiéndote la cabeza para aprender a utilizar maquinaria poco accesible y el despliegue de efectos y situaciones extrañas a las que el juego te lanza, al más puro estilo de The Twilight Zone, pero también por la inseguridad que genera el no saber si estás manipulando las interfaces correctamente, permitiendo que el avance en la historia funcione como una especie de recompensa bien medida.

Así, esta tensión que el cine y otros medios logran formulando preguntas más o menos directas sobre la trama, Stories Untold la consigue a través del propio reto ya que no se trata de una gestión placentera, sino que carga al jugador con una cierta dosis de frustración; tensándolo de un modo bastante literal. Y siendo conscientes de esto los desarrolladores de No Code usan toda esta tensión acumulada, liberándola gracias a las propias sorpresas que depara el título entre reto y reto.

El ejemplo esquemático de esto sería lo siguiente: Cuando llega una nueva máquina hay una cierta respuesta emocional pero la tensión que genera tener que comprender-la es mayor, sin embargo cuando hay una revelación especial o cambio significativo en el entorno la tensión se libera en pos de la sorpresa que genera en el jugador, para a continuación volver a incrementar con retos más difíciles a la par que la respuesta emocional disminuye. Hasta que se resuelve el conflicto más difícil y todo encuentra resolución en un clímax final donde la interacción con las distintas máquinas se vuelve prácticamente trivial, incluso familiar, por la experiencia del jugador y prima el impacto que el videojuego busca imprimir en el individuo.

Además, Stories Untold cuenta con un sistema de episodios que funciona como una réplica a gran escala de este modelo, permitiendo una resonancia emocional mayor al equiparar los distintos episodios con distintos puntos de esta estructura narrativa, a la vez que cada episodio sigue la misma fórmula a menor escala.

Stories Untold nos recuerda como dar buen uso de elementos propios del medio al aprovecharlos narrativamente a través de un género tan antiguo como el de las aventuras de texto. Y esto es demostrando que puede haber una equivalencia entre la interactividad del medio y los elementos narrativos clásicos. Usando lo obtuso como elemento generador de tensión dramática logra provocar un golpe de efecto tan exitoso o más que las típicas preguntas que componen toda tensión narrativa y este logro no es poca cosa.