Resident Evil VII, la celebración de un género2018-01-21T22:07:06+00:00

Project Description

Resident Evil VII, la celebración de un género

Obras son amores y no buenas razones.

Escrito por ivb | @ivb_1973 | 26/11/2017

Cuando uno se aficiona a un hobby le resulta fácil despreciar todo lo que queda por debajo de dicha afinidad. Si no estás a la altura de lo que ese pasatiempo significa para mí no deberías hacer esto, pensamos para nuestros adentros. Es algo especialmente duro en el mundo de los videojuegos, donde la amenaza de medidas avariciosas para rascar algún euro de más está a la orden del día.

De tanto criticar obras de ficción a veces se nos olvida que los primeros interesados en que estos proyectos salgan adelante son los creativos que les dan vida. Trabajadores cuya pasión permite que el medio siga existiendo a pesar de las prácticas Orwellianas que se van instaurando en esta industria. Y una de las cosas que mejor nos puede recordar el amor del artista por la obra son los homenajes.

Resident Evil VII es una de las mayores obras de amor hacia el género del terror y el horror por cómo logra mezclar distintas sensibilidades a la par que rinde tributo a grandes clásicos del mundo del cine y el videojuego. De un modo muy tarantiniano pasa de lo psicológico a lo visceral, de ahí al humor y vuelve a lo mental. Danza entre subgéneros y estilos con una naturalidad inusual, ofreciendo un pedacito de cada uno que funciona como píldoras concentradas de aquello que pretende referenciar.

Así la obra que nos ocupa resulta en una celebración del terror y el horror al rendir homenaje a distintos exponentes del género. Coge la esencia de cada uno para vertebrar situaciones minimalistas que funcionan como una ventana a distintas formas de entender el miedo. Por ejemplo, planteándote una mansión similar a la del primer Resident Evil pero sin la misma complejidad logra transmitir su forma de entender el survival horror sin que eso defina el resto de la experiencia. Por lo que actúa como una simulación de lo que era jugar a ese Resident Evil clásico. Hasta que el juego decide pasar a otra cosa. Al tratarse de un contacto directo con esa esencia, como una síntesis del referente que está fundamentando la experiencia en ese momento, no se siente brusco cuando hay un giro a otras formas de entender el género y el cambio se vive con tanta naturalidad como anticipación.

Cada fase se desarrolla con el detalle necesario para ser coherente con la referencia que la misma plantea, sin abandonar el tono general del videojuego, lo que deviene en una obra congruente a la par que deja la puerta abierta a la sorpresa. Funciona como un tren de la bruja perfecto, donde la novedad está a la orden del día y la comprensión de las obras que homenajea resulta en una de las mayores celebraciones del género en el mundo del videojuego.

Primera planta de la mansión de Resident Evil

Primera planta de la mansión de Resident Evil VII

Películas de espíritus japonesas como Ju-On o Ringu, de horror cómico como La matanza de Texas aderezado con toques de metraje encontrado, del gore genial y creativo de Saw o extrañas historias de magia vudú, pasando por los referentes propios del videojuego como el primer Resident Evil, las aventuras de correr y esconderse que popularizaron los videojuegos independientes como Amnesia o los retos de escapar de la habitación. Resident Evil VII pasa de un referente a otro sin despeinarse, dando vida a una experiencia que apetece continuar hasta el final.

Decíamos al inicio que la apreciación de un hobby suele traer consigo una dificultad para disfrutar ciertas obras, porque lo cuestionamos todo y creemos notar la falta de detalle por adelantado. No obstante también nos permite valorar lo bueno cuando se nos muestra con tal claridad, como es el caso. Resident Evil VII es un videojuego por el cual nadie daba nada pero ha resultado ser una auténtica fiesta para los fans del terror, aquellos aficionados con afinidad por el miedo, capaces de disfrutar del buen hacer de quien maneja el tono y ritmo de una obra con maestría.