La vida, la muerte y Edith Finch 2018-01-29T23:33:03+00:00

Project Description

La vida, la muerte y Edith Finch

El relato como fuente de significado en el videojuego.

Escrito por ivb | @ivb_1973 | 22/01/2018

Hay vivencias que marcan para siempre. Un abandono, una traición, el primer amor o la muerte de un ser querido. Todo cuanto es sustancial a nuestra existencia nos define, por lo que resulta normal que su modificación deje huella en nuestro corazón.

Sea beneficiosa o perjudicial para nuestro yo presente, dicha marca precede a un tiempo en el que debemos volver a dar sentido a nuestra existencia. La nueva realidad ha roto todo cuanto creíamos ser y cierta confusión entra en nuestras vidas. ¿Es esto posible? Nos preguntamos. Sin ser capaces de hallar respuesta acudimos a otros, les contamos lo sucedido. Porque compartir la propia vida es esencial para dar sentido a la experiencia.

Nuestra vivencia impregna el relato cuan más íntima es y llega un punto en el que acabamos mezclando lo sucedido con nuestros propios mitos, exorcizando nuestros demonios. Entonces ya no se trata del relato de unos acontecimientos, sino de la creación de una nueva base que está llamada a dotar de nuevo significado a nuestras vidas.

Dicho de otro modo, contamos historias para dar sentido de lo incomprensible; la insondable realidad.

What Remains of Edith Finch nos habla, como una carta de amor tan delicada como concisa, de la creación de nuestros mitos particulares.

Todo empieza y acaba con las aventuras fantásticas que preceden la muerte de cada uno de los miembros de la familia Finch. Para dar sentido de tales desgracias se han erigido altares en las habitaciones de cada familiar, donde Edie, el miembro más longevo de la familia y el que ha presenciado todas y cada una de ellas, ha dispuesto las pertenencias de cada fallecido de tal forma que potencie su personalidad e historia fantástica particular. Nuestro trabajo será recorrer dichas habitaciones reviviendo los últimos momentos de vida de cada Finch.

En el viaje por el pasado de su familia, Edith encuentra una compañía muy especial en sus familiares a través de las historias que dejaron y Edie dispuso. Viviendo los particulares cuentos repletos de fantasía; cometas mágicos, depredadores inusuales y mundos imposibles, de entre otros, la protagonista encuentra respuestas que dotan de sentido a la maldición familiar. Lo que otros interpretan como muertes extrañas se descubre ante Edith como una extensión de la identidad de cada Finch. Ante la tragedia, la fantasía que envuelve sus historias muestra a una familia capaz de atesorar lo más íntimo, afirmando la propia identidad hasta el final. En cada historia ves claramente lo que provocará la muerte del miembro de la familia que controlas en ese momento y es justo en ese pequeño acto de libertad personal, de afirmación de uno mismo, donde se encuentra la alegría de vivir, de tener algo que contar. Compartiendo con el jugador el gozo de la afirmación libre a través de las acciones que realiza, este descubre que han vivido una vida plena de significado donde la identidad Finch adquiere sentido.

Así, la fantasía eleva la experiencia humana destacando aquello sustancial a la existencia de cada familiar. Sus vivencias impregnan la realidad hasta deformarla para dar cabida a la persona de un modo trascendente. Tal es la mayor virtud del realismo mágico, pues modificando la realidad con elementos fantásticos para destacar lo humano se logra ver que de trascendente hay en ella, ensalzando el espíritu y dotando a la persona de un criterio vital más que digno para comparar la propia experiencia con el mundo. Lo que la tradición religiosa logra con el mito, What Remains of Edith Finch construye a través del realismo mágico. No en vano las historias que han definido nuestra cultura tienen el mismo poder de dar un contexto trascendente a lo que hacemos que el que tienen las historias de los Finch para Edith.

Las alas que les damos a nuestros relatos a través de la fantasía elevan la experiencia humana pero también pueden condicionarla en un sentido negativo. Del mismo modo que muchas culturas han abogado por el sacrificio humano para obtener algo a cambio, What Remains of Edith Finch plantea la muy lícita pregunta de si no vendrán las muertes provocadas por la superstición generada por las propias historias de la familia, que vienen filtradas por Edie. Así la fantasía es una herramienta muy potente que puede llegar a ser salvadora y verdugo al mismo tiempo de nuestra experiencia vital y, usándola, esta obra no se ahorra ni un ápice de dicha complejidad temática.

De todas formas la respuesta que What Remains of Edith Finch da a la problemática de la creación del propio mito es clara. A través de una jugabilidad cambiante se va perfilando un sentido de la libertad y la propia expresión que por momentos adquiere tonos redentores. Manejar a un personaje en una situación y según unas mecánicas que le definen provoca en el jugador una conexión especial que invita a recrearse en el papel de ese personaje. El contraste que eso genera con su fatídico destino permite intuir la victoria de la vida frente a la muerte. Ante lo inevitable el Finch se reafirma en aquello que da sentido a su identidad y tú, como jugador, le llevas a ese punto con el orgullo de quien ha aprendido a abrazar su identidad hasta las últimas consecuencias.

Entonces para quien ha interactuado con la obra, el legado de los Finch no es una maldición de muertes extrañas sino el sentido de sus historias, donde se permiten ser ellos mismos y vencer a la muerte. Por lo que vale la pena recordar esas historias porque son las que reafirman la humanidad de los miembros de la familia.

En definitiva, no podemos negar la sed de significado ante la muerte y el valor de la vida, pues no hay nada más humano que crear mitos e historias para ayudarnos a dar un sentido real a nuestras vidas.

Y ante el peligro de la superstición tenemos la certeza de quien, habiendo vivido una vida plena, es capaz de sonreír a la muerte, dando a luz una nueva vida.