El escapismo en Firewatch2018-01-21T22:01:43+00:00

Project Description

El escapismo en Firewatch

Una aventura que habla de la responsabilidad.

Escrito por ivb | @ivb_1973 | 30/10/2017

La atmósfera es uno de los elementos que más me fascina de los videojuegos. Me basta con que me ofrezcan entornos bien diseñados para entrar y perderme por otros mundos. No hablemos ya de aquellos que además aportan una forma adicional de entender el mundo y con el pretexto de ofrecerte una experiencia escapista te sumergen todavía más en la realidad, de tal modo que la hacen ineludible. El título que hoy nos ocupa es uno de ellos.

Firewatch es un juego precioso, con parajes impresionantes y un mundo semi-abierto en el que perderse. Diseñado para que cualquiera pueda navegar ese espacio con la ayuda de un rudimentario mapa, sin perder la ilusión de inmensidad, está lleno de decisiones íntimas que conectan con el jugador a través de un personaje que se siente real gracias a la delicadeza de los pequeños detalles.

Pero ante todo es un juego que gira en torno al escapismo.

El conflicto es el de un hombre, Henry, que empieza un nuevo empleo como guardabosques en Shoshone para huir de una situación familiar que encuentra insoportable. En los bosques encontrará el apoyo de Delilah, otro guardabosque, con la que mantendrá el único contacto humano a través de un walkie-talkie.

Las decisiones que puedes tomar tanto en tu relación con ella como con el entorno, puedes adoptar una tortuga como mascota por ejemplo, existen para hacer las relaciones más humanas y el idilio más real, aunque en última instancia todo debe volver a la normalidad. No puedes huir de tus responsabilidades porque tarde o temprano vuelven a ti y esto el protagonista lo sabe.

Escoger este tema para hacer un videojuego es especialmente brillante porque todos los juegos son escapismo en mayor o menor medida por lo que la aventura de Henry se refleja en el jugador como en un espejo a través del mismo acto de jugar.

Todo esto no funcionaría con el mismo impacto sin la significancia de las decisiones que puedes tomar pues gracias a ellas Henry logra tener agencia propia como extensión del jugador. La delicadeza con la que trata las opciones, se acabaron los dilemas morales mascados sobre salvar a X o Y, unida a pequeños aspectos del diseño potencia la inmersión de un modo que no se había logrado antes con otras aventuras ligeras. Más allá de las opciones de diálogo explícitas que te ofrecen, el silencio funciona como una respuesta más y las conversaciones importantes sobre los detalles más escabrosos de la vida de Henry se entremezclan con las más banales, construyendo una relación creíble. Esta también se sostiene gracias a pequeños detalles de interfaz, como el funcionamiento de las respuestas, que en consola se dan manteniendo el gatillo presionado como si de un walkie-talkie se tratase.

Así, el impacto de las revelaciones finales resulta mucho mayor por la relación íntima que Firewatch construye con el jugador. No sorprende que hubiera quien se enfadase con el mensaje del juego pues todo invitaba a pensar que esta sería una gran obra de escapismo por lo inmersiva que es. Aunque precisamente por eso el mensaje a favor del realismo y la responsabilidad llega con más facilidad.

El relato se construye con situaciones de carácter cuasi cotidiano, en el que el aislamiento del protagonista refuerza la importancia de cada gesto, por insignificante que parezca. Choca la cantidad de pequeñas opciones a disposición del jugador que encajan con alguien en la situación de Henry, no solo está bien escrito sino que esto viene reflejado por el diseño del juego como la opción de adoptar la tortuga, de coger una pequeña botella de whiskey antes de salir al bosque y, por supuesto, las conversaciones con Delilah.

Con todo, estamos frente una obra que entiende el significado a través de la delicadeza y no la rimbombancia. Que sabe que la toma de decisiones que inciden en la propia identidad es más importante que cualquier gran aventura que te aleje de la introspección, pues todo siempre vuelve y si intentas huir de quien eres puede que te acabes encontrando en situaciones menos placenteras.