Crítica de Patriot’s Day2018-01-21T20:13:35+00:00

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Crítica de Patriot’s Day

El patriotismo bien entendido

Escrito por Diegodcsantos | 16/01/2018

El patriotismo inherente a la mayoría de obras norteamericanas es algo que normalmente me produce una ligera sensación de rechazo. Se que forma parte de su manera de verse a sí mismos y mostrarse al mundo pero creo que, precisamente por eso, pecan de desconocimiento cuando pretenden que sus productos lleguen al mayor público posible. Ademas, suelen proponer la aceptación implícita de un mensaje que en la mayoría de ocasiones está, como mínimo, distorsionado. Partiendo de esta base, se podría decir que no soy la persona objetivo de Patriot’s Day pero habiendo seguido de cerca el trabajo de Peter Berg decidí darle una oportunidad y la verdad es que no me he arrepentido.

Viniendo de la más que correcta Deepwater Horizon, se podría decir que es un realizador, como poco, solvente. No pretende elaborar un cine de autor o marcar pautas reconocibles que le hagan merecedor de un nombre que ahogue a sus películas pero es de esas personas que, si tuviéramos que definirlas con una palabra, seria aplicadas. Gestiona muy bien el material que tiene entre manos y se entrega a él por lo que en general sus obras, cuando se sustentan en un buen guión, se ven con suma facilidad. La opción de Patriot’s Day era, por tanto, perfecta para él. La historia del terrible suceso en la maratón de Boston da pie a una película ágil, conmovedora y bien rodada que a pesar de contar con el handicap de tener que ceñirse a algo por desgracia acontecido en la vida real, es capaz de inyectarle el punto justo de cine para darnos algo tan cercano al documental como a un filme de acción más que competente.

La película comienza como una obra coral, en uno de sus principales aciertos, presentándonos a muchos personajes. El hecho de elaborar un guión cruzado nos permite presenciar el suceso desde varios puntos de vista muy alejados entre sí. Policias, FBI y personas de a pie se unen y se igualan en importancia en los instantes previos a la explosión de las bombas,dotando a la pelicula de un dinamismo sustancial sin caer en el error de darle más peso a unas historias que a otras y colocando al espectador en una posición privilegiada evitando que se mueva entre la falta de interés y el aburrimiento. Llegado el momento cumbre, consigues estar realmente interesado no solo en lo que va a ocurrir sino en lo que le va a ocurrir a cada una de las personas implicadas en el acontecimiento.

Obviamente, por muy gratificante que resultase el libreto, la fuerza de la historia se vendría abajo si no fuera por los actores. Por suerte el reparto es otro de los factores a tener en cuenta en Patriot’s Day.

Por un lado tenemos a Mark Wahlberg, estrella en constante crecimiento que por suerte ya no tiene miedo a nada y que parece que se encuentra muy a gusto trabajando bajo las órdenes de este director, habiendo ya colaborado en varias de sus películas. Hay que reconocerle al bueno de Mark su predisposición y su falta de miedo a la hora de vencer su propia imagen de actor regulero y aquí posiblemente nos de uno de sus mejores interpretaciones, aportando un dolor a sus ojos que provoca al espectador no pocas sensaciones. No sé hasta qué punto el hecho de ser autóctono de Boston ayudó a impulsar su semblante un paso mas allá, la verdad. Esto, unido al hecho de que a pesar de ser el héroe de la cinta, se ve desplazado y resguardado en torno a un reparto que se divide mucho mas los minutos que en otras obras, hace que consiga dar lo mejor de sí, sin necesidad de cargar sobre sus espaldas el peso narrativo.

Dentro de este reparto coral no nos podemos olvidar de John Goodman, Kevin Bacon y J.K. Simmons, que por mucho que activen el piloto automático ya tienen más presencia en pantalla que la mayoría y aportan, sobre todo el último, un extra de credibilidad muy de recibo en un filme como este. Por desgracia, Michelle Monaghan ni consigue ni puede aportar más a un personaje que se ve seriamente afectado por la estructura.

Aprovechando ese dato sobre la credibilidad, durante el minucioso trayecto alrededor de los atentados, la cámara nunca vibrará mas de lo necesario, sabiendo el director que el material que tiene entre manos ya es suficiente para mantener la atención y no cayendo en la trampa del meneo y la velocidad de plano en unas tomas más cercanas al cine contemplativo que al que inició con maestría Paul Greengrass y no pocos copiaron con terrible suerte. Esto ayuda y amplifica la sensación de estar asistiendo a una película que se eleva por encima de la media del blockbuster (como ya hacía su antecesora, Deepwater Horizon) y que permite entender y potenciar unas imagenes que basan su poder en situar al espectador en un estado anímico similar al de los protagonistas. Durante el visionado de la película pasé por varias sensaciones, desde la ira hasta la tristeza, sin olvidar el miedo, que no eran más que las que despertaban en mí los sucesos acontecidos en el filme. Eso, que aparenta ser hasta cierto punto sencillo, es en realidad uno de los aspectos más complejos en este tipo de cine. No es lo mismo llevar de la mano con tirones o sin fuerza que de manera natural. Patriot’s day consigue esto último y  lo consigue con creces.

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta para lograr esta empatía con el espectador es no caer en los clichés más trasnochados del mecanismo publicitario norteamericano. Mientras que maravillosas películas como, por poner un ejemplo, Bridge of Spies pierden, siempre bajo mi punto de vista, muchísima calidad por culpa de los convencionalismos del patriotismo de barras y estrellas más profundo y obsoleto, Patriot’s day logra, con una naturalidad innata, abrazar esos problemas y convertirlos en una fuente de positividad que inunda la película de un humanismo que hasta desconcierta viniendo del producto que tenemos entre manos. Todo lo que se acerque a esto estará siempre suficientemente apoyado narrativamente y no faltarán los casos en los que no solo se compare a América con occidente sino que se ponga al mismo nivel, algo muy de agradecer para el receptor europeo. No faltara, en cualquier caso, la gente que, debido al cisma humano que vive el mundo, utilice esta pelicula para empoderar un mensaje que creo que aquí más que nunca, es incorrecto, dando Peter Berg una importancia máxima al amor y fuerza del ser humano para vencer al odio y a la destrucción provocada por máximas que son ajenas a cualquier pensamiento racional.

Lo mejor de esto es que,más allá de momentos superfluos que sí que abrazan estas corrientes y que suelen ser más en forma de descanso cómico que de mensaje, esas personas son seres humanos, no simplemente americanos con potestad para poner sobre la balanza el bien y el mal en función de sus pretextos políticos y sociales.

Me agrada pensar que aun quedan autores interesados en ofrecer productos de digestión rápida que no impliquen jugar con la inteligencia del espectador, que sean conscientes de que aunque sus obras no vayan a pasar a la historia del cine pueden proponer y conseguir peliculas a la altura, consecuentes y bien hechas. Patriot’s day es una de esas peliculas.

***

La película narra la historia del atentado terrorista en la Maratón de Boston de 2013 y la posterior reacción general de los cuerpos de seguridad y los habitantes, convirtiendo la ciudad en una trampa humana para los culpables.

Director: Peter Berg

Reparto: Mark Wahlberg, John Goodman, Kevin Bacon, J.K. Simmons, Michelle Monaghan.